"En los momentos de crisis
uno nunca lucha con un enemigo externo
sino con su propio cuerpo".
- Libro '1984' de G. Orwell
1. Luces y sombra
No se qué fue lo que dolió más, si decirle adiós o tener que entrar.
Convencido ante el romántico amor que aparentaba paz
e ilusionado con la transgresión como normalidad.
Supongo que aquello solo era el pesadilla de mi ego
ese malcriado y adornado de pequeño.
No se qué me golpeó más, si las ganas de independencia o este penoso estado mental.
Aburrido de la conocida quietud que inquieta al final,
y adormecido por sustancias que suspenden el pensar.
Talvez fue una fantasía de mi ego que fantaseaba con ser Don Juan y con amores eternos,
fantaseaba con Superman y con la mente en invierno.
No se qué me sorprendió más, sí a cambio del amor nuevas emociones como novedad,
luego de andar loquito de amor con tanta necedad,
o el flechazo de energía recibido cuando la maquina volvió a funcionar.
Quizá fue solo un sueño y yo buscaba la verdad,
de a poquito encerrándome en mentiras de cristal
que resultaron ser espejo de mi absurda personalidad,
destrozado por consumir amor.
2. Hablarán de mi
La gente hablará de mi, en buenos, malos, abiertos u obtusos términos.
Luego, mi inseguridad será llevada hasta el pozo, y yo podré por fin desenvolverme
desmesurado, atolondrado, energético, cursi-romántico, bienhechor, inocente, playero.
A veces indecente (¿Qué es eso?), moralista, no tanto, analítico, filosófico, ingeniero genérico, fú'bolero en movimiento, cletero montañero, poetizo melómano,
aletargado y altanero e irreverente a ratos.
No caeré en trampas sutiles, solo existen la expresión, no la perversión
ni disparos a la propia razón (¡y sin razón!).
Tengo los mejores pilares de cabecera, son andinos, por sobre todo mestizos y orientales.
Y cuantos quedan por conocer... ¡conoceré tantos o3, tantos +!.
Tengo la mesura y los consejos de mi lado, cerquita del cerebro.
La gente hablará de mi, y yo jamás hablaré de ellos
sino que hablaré con ellos, les felicitaré o alguna crítica construiré:
Solo una, de lo contrario un mar de irreflexiones amenazarán con destruirnos.
3. Luces en mis sombras
No sé que me liberó más, si la excusa barata de decir adiós por falta de identidad
- no eres tu soy yo ; o mil clichés -
o sanar el cerebro ahumado y embriagado a su vez.
Admito que se disiparon los miedos cuando te enfrenté.
Cuando le puse final al rígido amor que imaginé.
Cuando mostré al miserable adicto que dentro mío encontré.
Cuando salí de la onírica zona de estrechez.
Cuando avancé fuera del circulo y solito me aplasté.
4. Epílogo
No tenemos la culpa de lo que fuimos
No tenemos la culpa de los que somos.
Solo existe la conciencia de que seremos y seguiremos siendo.
La mierda fue para mi
lamento comunicarme asi
como si fuera para usted.
Cualquier cosa, la que sea,
que pienses o creas,
aunque creas ser,
no hay ninguna certeza
todo está en tu cabeza.
Ya barrí toda maleza
solo queda mi promesa:
Yo solo le deseo amor al mundo.