domingo, 15 de marzo de 2020

Siempre hay algo más.

I.

Maravillosa desgracia.

¿Por qué me volví loco? Porque siempre hay algo.

Yo posé mis ojos en mil maravillas, en un desesperado intento por comprender a ellas. 
Noté que nadie comprendía, y no pude comprender lo que mis ojos veían. 
Abrumado, posé mis ojos en mil desgraciadas en un desesperado intento por aprender.

Abrumado, seguí penetrando el corazón, el deseo, el abismo de aquellas percepciones.
Noté que perdía el sentido, y me he sentido desgraciado desde entonces.
Yo Posé mis ojos en el Sin Sentido en desesperado intento de vivir, y fue maravilloso.

¿Por qué me volví loco? Porque siempre hay algo más.-

II.

Siempre hay algo más

Siempre hay algo más que decir
Aquello imposible de definir
La mirada gritando se queja
Tan desgarrador que refleja
Cuanta angustia hay por vivir.

Siempre hay algo más que escribir 
Ansiosa la mano liviana que baja
Plasma con movimientos emociones
El lápiz que la verdad ataja
Tinta convertida en canciones.

Siempre hay algo más que escuchar
El ruido ambiente vuelto verdad
La brisa de campo es osado tormento
El corazón parece ya instrumento
Tu voz interior perpetuidad.

Siempre hay algo más que leer
Porque es hermosa toda prosa
Emociones terceras de alguna ruptura
Un libro entre las manos reposa
Cómplice y compañero de ajena aventura.

Siempre hay algo más que vivir
Hay obtusos que no saben de vida
Ignoran las turbulencias por supuesta calma
Mi vida será un espiral sin salida
Episodios vívidos suman al peso del alma.


viernes, 6 de marzo de 2020

Seductora.

Si algún día dejo de ser como soy, mírame a los ojos, dime que soy un mentiroso y que nunca cambiaré.
Seductora.
Tu mirada derrite mis ojos una y otra vez,
No resisto tu boca, tu pelo, tu color de piel
Y tu voz y tu calor y tu belleza,
Tu pasión de hacer la vida tan serena.

Yo no me siento capaz de atreverme a rozar tu piel,
Son demasiadas las cosas que anhelo que quiero y no puedo hacer.
La verdad es que me gustas, me enloqueces,
Me seduces así tal y como eres.
Seduciendo de forma inconsciente, seductora dime lo que sientes…

Seductora tu, con tus labios me enamoras
Con tu cuerpo y con tu aroma tu sonrisa.
Tu, con tus ojos color de madera me derriten como si tu fueras mia
Y de nadie más.

Se, es difícil hablarte pensando en solo ser  tu amigo,
Pues el corazón me atormenta con uno y con sus mil latidos.
Y creer en la ternura de tus ojos
Es saber que me seduces poco a poco.

Son sentimientos absurdos tan raros que me ponen a temblar,
Es tu presencia en mi mente, no sale no sale y me deja mal.
La verdad es que no importa cuantas veces,
Me seduces así tal y como eres…

Seduciendo de forma inconsciente, seductora dime lo que sientes...
Yo se que me haces daño, me deslumbras y me dejas,
De la forma que tu sabes, me provocas y me alocas.
Con la clave en tus palabras, lo preciso de tus frases,
Tu razón de estar conmigo y la vez para dejarme…

Seduciendo de forma inconsciente, seductora dime lo que sientes…

Seductora tu, con tus labios me enamoras
Con tu cuerpo y con tu aroma tu sonrisa.
Tu, con tus ojos color de madera me derriten como si tu fueras mia
Y de nadie más.

miércoles, 4 de marzo de 2020

Gran Cañón.

i. Prólogo

Cada idea toma la forma de un cañón
Un precipicio incalculable es cada mente abierta.
Y las piedras lanzadas a su hondo corazón
Se incrustan para siempre en su tierra y sus flores.

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ii. Cañón.

Corrientes de ideas se desbordan
Despiertan insolentes los sentidos
Donde toda insustancial luz viaja
Al mar de intrascendente destino.

Proyecciones instintivas sumergen
En un reducido charco al abismo
En rasgos vivos de goce solitario
Bajo limites que forjan conciencia.

Lanzaron piedras a mi precipicio
Del hueco sonido definen formas
Cubierto el techo de grises nubes
Amenazan con florecer el fondo.

Especies foráneas cubren mi tierra
Eminente plaga se descontrola
Invaden la quietud del bajo valle
Reflejos de latitudes latinas.

Estruendo infinito de las aves
Animaron el canto de mis sombras
Golpes constantes de los mares 
Animaron el ritmo de mis manos.