viernes, 30 de julio de 2021

De vuelta a la vida.

Volver

No hay más versos, solo quedas tu
de tu fuero interno depende la vida
de animales, arboles y del espíritu de las montañas.

En el seno de una pulcra materialidad
un pensamiento es utópica revelación
Revolución, revolución
todo un pueblo pensó.

Pero no se equivoquen
no hablo de clichés
no seré ni Jara ni el Che
no hay colectivos en mi ser.

Talvez sea solo humanidad
en un extremo del tren
del carbón al sol
una historia de revolución a pie.

Rock intelectualoide.

 Intelectual... fatal.

He caído como tantos
en una faceta intelectualoide grotesca
acompañada de cerveza y yerbas
el cerebro dañado y malinterpretado.

Grandes pensadores y grandes drogones
no predican nada de mi historia,
la historia de tergiversar las teorías
de  libros, de amor, de cuerpos.

El afán de adormecer siempre es grande
el paso ha de ser aprendizaje
intelectualizar el rock
así como lo han hecho los gigantes.

No quiero la utopía del rock,
sino el que toca con emociones
con mensajes de rebeldía y humanidad
quiero algo más que una simple bofetada.

Quiero que los libros
quiero que la música
nos haga pensar
nos haga sanar.




La tormenta es adentro.

 Se despejan los deseos que se ven convertidos en real.
Se despoja el miserable incontrolable del eufemismo de la razón.

La tormenta es interior

En la faz brilla el sol
brillan tus ojos y existe calor
deja que revienten libres las olas
no se dejan escuchar.

el gemido está al fondo, tan adentro.

Si abres la boca antes de tiempo
puedes olvidar respirar
si solo escuchas el ruido de marejadas
alejarás tu amor por vivir allá.

Y la tormenta acecha 
se valiente y mantente en tierra
deja caer tu cuerpo sobre la arena
mojarás tu cara con la lluvia matinal.

La bruma te quemará
el viento golpeará tus poros
y lo sentirás
claro que lo sentirás.

Pero no intentes arrancarte del bote primero
porque solo se logrará naufragar
arrímate a el hasta la orilla
y aveces la calma regresa.

De pronto la calma regresa
la tormenta se hace pequeña 
ya se vislumbra apenas
y se asoma el sol.

Ya no piensas en tomar el timón
porque quieres tomar la luz
y al sonreírle al cielo
vaya que sentirás amor.

El fin último.

El fin último es vivir.

Siempre pienso en el fin último de la vida como un objetivo
convergente alineado a la vivencia y consecuencia de las acciones.

¿Y si todo esto es solo diversión?
¿Y si no hay fin sino comienzo,
y esto es solo un preámbulo del azar?

Bajo el manto de la ignorancia adornada de miedo-ego y fuego, me escondo y perduro.
Bajo la culpa de la que pronto saldré.
No claudicaré a medio camino solo un decir colectivo.
Nadie es nada, nadie es importante, pues en fondo nadie vale.

Ya veo que hay que jugar a interesarse en otros.
Cada vez que ocurre soy más consciente que no soy yo
sino un pretexto para una conversación.

Es un hecho que eres el único que piensa mal sobre tus acciones y tu vida.
Y si lo hago pensando en otros, eso es solo un matatiempos del pensar
nutrido de miedo-ego y soberbia, y tanta blandita mierda
que hemos dejado para que el cuerpo hecho alma defeque.

Ante los ojos de mi alma seré aquello que más temo: Seré Dios de mi.

No olvidar que existe a lo menos lo siguiente:
100 (cien) personas que piensan idéntico a ti
1000 (mil) personas que hacen lo que tu
1.000.000 (millón) que tienen un contexto igual a ti,
y mejores y peores.

1.000.000.000 (mil millones) que tienen historias como tu.
Y al final somos 8.000.000.000 (ocho mil millones) que vivimos aquel fin último que es vivir.

La ciudad que no existe.

 La ciudad que no existe

He caminado por manzanares que jamás vi,
por cordilleras pobres,
por bosques de santos inventados
y por poblaciones de mineros canallas por costumbres de antaño ensalzados por la cultura.

Me abro paso al remanso caudaloso,
solo para pisar algunas cuantas hectáreas privadas,
y he sido capaz de ver los cortes de un cajón de aguas leoneras
y del otro lado el caudal que le da nombre al valle.

El mismo caudal que dio la vida
hoy parece alimentar bonos urgentes
para demostrar que ganaron su vida
que poseen la vida y que poseen más que tu.

Una ciudad donde "yo soy más que tu"
pero solo somos la suerte proyectada de unos gringos
gringos que por su visión levantaron las chimeneas
levantaron los casinos y los cines más altos del mundo.

Ahora la franja más larga del mundo posee
poseen las reservas de cobres más ricas del mundo.
antes fuimos indios y hoy indios con cobre,
y por cobre la plata, o la soberbia que es igual.

Hoy tenemos altivez y mucha polución de regalo
todo girando entre molinos y aguas
todo corriendo entre caballos y rodeos
y el amor de los bosques reducido a Cipreses.

Los vecinos del puma son el sulfuro y el carbono
mis vecinos son el auto y la chimenea
y también Nogales privados
donde los loros solo deseamos cantar.




A los perros ángeles.

A los perros ángeles
A mi amigo Irku
A su amigo Box.

Corre, se feliz y juega.
Ruge sin pensar peligros.
El miedo es otra faceta del ego.
Ataca que la nostalgia no será.

Brisa de campo y tierra
Enterradas sus palabras
Y al mirar ves que sus ojos brillan
Por puro instinto brilla.

Soltura de palabras de amor sin esperanza.

I. Soltura

Y aveces cede, sí
se suelta el pensamiento
de
    can
            ta.

Y más fuerte que el dolor
es la carretera de un amor
               in
         fi
   ni
to.

II. Palabras de amor sin esperanza

No soy de dictar buenas noticias
Creo que no hay aporte real en el mundo
En esta sobrepoblación no existen aportes
Apenas existen acciones. 

Perdemos el tiempo.

No vengo a entregar un mensaje de luz
No vengo a entregar un mensaje de paz.

No todo está perdido.

Vengo a entregar mi visión austera
Conscientemente egoísta y poco moralista.

El ciclo de lo virtuoso es también el circulo vicioso.

Palabras que desconciertan la mente ajena
Cuando la desgracia se compone de amor
Y es así: matar o morir.

Hoy vengo a ofrecer mi corazón.

Y pese a no creer en Él
Creo que no llegaremos jamás a los pies de Dios.

De animales a dioses.

Los Dioses que se encontraron en un cuerpo
Aspiraban a ser personas
Produjeron alimentos
Y murieron de sed: por eso estoy aquí.

Somos talvez ese cuento todopoderoso
Perfecto y eterno
Un simple cuento.

Soy tras cada segundo
Soy tras cada suspiro
Soy tras cada lágrima
Palabras de amor sin esperanza.