domingo, 24 de noviembre de 2019

La Cueva

Cuevas de 40 m2

Casi como en un suspiro, desperté de aquel sueño.
Nuevamente perdido en la cueva, no podía escapar.

Despertar. 

Me he demorado en conciliarme con la realidad nuevamente.
Abro los ojos, fue como haber vislumbrado la salida de la cueva, y me contento con ello.

¿Que hay tras la cueva?

La cueva ha sido el nombre de mi departamento durante un largo tiempo. 
Un poco por aqui por alla, listo, la recorriste completa. 
No se llama cueva por la posibilidad de perderme... ¿o tal vez si?

La cueva, dentro de la cueva se pone a pensar: ¿Que hay tras la cueva?
Mientras cada rincón se asemeja a una cueva diferente, unas más abiertas y profundas que otras. Generalmente están casi selladas. 

¿Que hay tras la cueva?

Y hemos tenido que aprender del amor y del odio con las constantes equivocaciones de nuestros guias.

Cuando sientes que se acaban las coincidencias, o el azar, se recibe nuevamente algún estimulo.

Todo es cuestion de sentir.

¿Que hay tras la cueva?

Lo del pasado ya no vale hablarlo, para ello encuentro en la  literatura y filosofia más preguntas que me hacen reflexionar, avanzar, crecer y vivir.

Pero debo ser. Elijo ser. Bien, duele, pero duele más cuando no estoy bien.

¿Que hay tras la cueva?

miércoles, 20 de noviembre de 2019

Sueño del alma ajena.

"Alguien escribió que la vida es sueño,
y los sueños, sueños son".-


Sueño del alma ajena.
.A seis (6) silabas.

-----o-----

Sigue el murmullo,
incrédulo estoy
con aspecto joven,
ojo gris de niño.

Veo y tu ves todo,
el mismo paso y
el mismo ritmo y
el mismo peso y
el pez gordo busca
sabiduría y
soberanía y
melancolía y
sabe mucho del qué,
sabe mucho del cómo,
se rebela pleno,
inconsciente perro
era cuadrado y
rompe cadenas y
más aforismos y
compara su paso
con mugre militar,
con sangre terrenal.

Milicia secreta,
ideología mundial,
el espacio tuyo,
del pasado tuyo,
del presente tuyo,
el futuro nuestro.

Cabildo militar,
respuesta tranquila,
los miedos sin hablar,
respuesta tranquila,
tu con armadura
humano híbrido.

Fauna y mercado,
asesino seré,
en la insana misión
odio y culpa soy.

Sin intención cumplí.

Condena de un yo
que no quiere ser.

-----o-----







miércoles, 13 de noviembre de 2019

Marinero y su nostalgia.

I.   Marinero (¿O marioneta?) y su nostalgia.

Nostalgia del tiempo,
la esperanza,
la tormenta,
antes de partir.

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II.   La vida pasa y huye de si.

Sobre el polvo del sendero cayó,
una lagrima sobre la pradera corría.

La esperanza cada vez más veloz
huye de si.

La lluvia azota al funesto,
baña al fausto,
ignora al faenero,
salpica al fatuo.

Y la tormenta no cesa,
ni el pensamiento del marinero,
que estaba en alta mar,
solo mantiene una convicción:
Mañana cielo azul.

Al sentir carrozas,
todo resumen en
paralelepípedo
con forma de avión.

Color madera angustioso,
reflejo del ambiente.
Solo unos cuantos lo sentirán,
se repite la historia de otro marioneta.

La esperanza cada vez más veloz,
huye de si.

Sobre el polvo del sendero cayó,
mar de lagrimas sobre el cementerio corrían.

miércoles, 6 de noviembre de 2019

La utopía que nos violenta.

La rueda que compartimos.
Violenta la vida misma:

Estoy enfermo. Enfermo de mirar tu cara de culo.
Tu consumo. Tu impresión por los culos. Alarma!

Un día más, despertar cayendo. Confundido por la incoherencia de las emociones.
Casi petrificado, como quien observa un horrendo crimen.

Más tarde, en la multitud de la ciudad estoy solo y excluido.
Me pregunto si acaso en el corazón del bosque me sentiré en plena compañía.
O acaso la montaña -allá arriba- me incluye en su soledad. El viento mi único compañero.

Ya es de noche y al volver al cubículo ruidoso entiendo algún por qué.
Mientras siga aquí se acumulan contradicciones.

Corre sin piernas la madrugada. Intento no pensar en los otros, en sus actos inconscientes.
Su inconsciencia misma me dan la excusa para seguir reflexionando sobre un lugar mejor.

Todo desechable.
¿Basura? A lo menos ignorancia.
¿Bocinas? A lo menos histeria.

No se necesita terapia. Sencillamente no la necesito.
Entiendo mejor que otros el malestar que me provoca continuar.

Asalta la imagen infantil, prístina, para quienes fui, soy y seré luz.
Por defecto social, yo soy Responsabilidad.
¿Alcanza solo el instinto para el amor fraterno? Condiciones sociales como condimento.
Los muchos progenitores ciegos de deseo y prontitud ya han adquirido su Responsabilidad.
Se volvieron miles. 
Más dolor que amor. 
Pero el amor es todo.
Insisten y se construyen e izan la bandera más arriba. Ahora más ciegos de deseo.

Tiempo lento. Reflexiones profundas: banalidades.
Se oye solo el tictac. Cielo gris.
Hace horas que no hay personas en el parque. Gritos de locura en las afueras del concreto.
¿Se necesita terapia? La sociedad ya enfermó.

Y así voy, enfermo, rumbo a responsabilizarme voy. 
¿Voy realmente? Me compadezco. 
Es Inadmisible. Inaceptable. Reprochable.
Es vergonzoso.

La oscuridad es opacada por destellos del sol. Fugaces colores del alba.
¿Es una irresponsabilidad morir?
La vida ya tirada, pudriéndonos en ella vamos: ¡Haz de hacerte cargo!.
Y de las tripas lanzo carcajadas.

¿Qué es la muerte sino pura moral?
¿Acaso no es la moral tan pegajosa y molesta como la religión?
¡Pero el deseo de morir es una contradicción natural!
Los humanos desean vivir, ya sea como defecto, o como virtud. 
Desean vivir.

En decadencia está quien desea. Su utopía lo violenta.
Porque el deseo es violencia, es efecto de la mente para cubrir.
Enterrar ansiedad. Saciar la criatura.

El deseo elimina la realidad. El deseo te invita a creer que la vida es tuya.
El deseo te invita a existir. Anula la fugacidad y lo superfluo de ser.
Por eso me violenta, porque soy por deseo de vivir.
Que paradoja llegar hasta aquí para asumir.

En mi cabeza existe una utopía: yo deseo.

Yo deseo que todo mejore, que seamos felices. 
¿No es este deseo violento conmigo?
¿No es acaso violenta mi propia utopía?

Larga noche, y me azota el cansancio al descubrir que ya es de día.

Nuevo día.
¡Buenos días!
Bienvenido a nuestra compartida y violenta utopía.