Te estuve esperando
Te estuve esperando
tiritar y llorar
que mala sensación
pero 'ya te conozco a vos',
y por ende a mi.
Debo reconocer,
mi ego exigente
no me permite digerir
no me permite procesar.
Entonces solo estoy bien acumulando y explotando.
Mis disculpas
a mi madre que llora
porque me ve mal,
a mis colegas
que van bancándose
este hombrecito
triste y sensible
pero que no me saben.
Todo es parte tangible de este ego que no renuncia.
Y esta es mi crisis que
decanta del cansancio
decanta por los nervios
por sustos y nostalgias
decanta por los ruidos
de maquinarias sin alma.
En la inocencia también hay ignorancia.
Y esta crisis -mía, mía, solo mía-
recuerda que
la estabilidad
la comodidad
y bienestar
por muy genuina
puede contener
aveces, apenas,
falsa satisfacción.
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